Antecedentes del proceso
Los autores de los retratos son 16 mujeres y un hombre. Es el ejercicio de cierre del proceso psicosocial: una apuesta por la palabra clara y directa de las víctimas sobrevivientes, inspiradas en el dolor y la resistencia que van abriendo caminos a las memorias.
Lienzos de la Memoria fue una iniciativa de los participantes de los grupos de ayuda mutua (GAM) de la Fundación Hombres Nuevos y Mujeres Nuevas (FUNDAHYM), víctimas del conflicto armado, al terminar los 12 abrazos, los talleres de encuentro.
En esta apuesta la participación es activa: con el ánimo de reconstruir colectivamente la memoria, se hicieron acuerdos entre todos y allí nació la iniciativa de realizar los lienzos.
Para su producción se realizaron talleres de inducción a la pintura básica, acompañados por un artista plástico. Allí se avanzó en reconstruir la confianza y en la técnica del color; cada participante pintó su rostro (autorretrato) con una guía fotográfica y escribió los textos para dignificar la memoria de a quienes está dedicado el lienzo, con el apoyo de la cooperación internacional en la logística de los talleres y los materiales.
Impacto comunicacional
Visibilizar los procesos de las organizaciones de base y contar los hechos desde las voces de las víctimas directas, que se constituyen entonces en un rostro para la memoria, para no olvidar.
En esta apuesta de memoria dolorida, las víctimas sobrevivientes liberaron desconsuelos, brindaron oraciones y despedida a sus seres queridos, y descubrieron en el arte el poder transformador del color para dignificar y dignificarse; también para reconstruir lo olvidado y poner al servicio de un pueblo la memoria desde sus voces y sus rostros.